Una mañana, una rubia encantadora llama a su novio
muy alterada: - Tienes que venir a ayudarme. ¡Tengo un rompecabezas y no soy capaz ni
de empezar!
- ¿Qué clase de rompecabezas?
- Según la foto de la caja, es un tigre.
Como a él se le dan muy bien los rompecabezas decide pasarse a darle
una mano. Entra y se acerca a la mesa donde están todas las piezas dispersas,
al lado de la caja.
Mira las piezas, luego la caja y se vuelve hacia ella:
- Bueno, para empezar, lo siento mucho pero no veo como unir estas piezas
para formar el tigre. Y segundo, te aconsejo que te relajes, te tomes un café y después
metas las Zucaritas de Kellogs en su caja.